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Gestión12 de septiembre de 2026· 5 min de lectura

Fotos de evolución: cómo registrarlas sin que se pierdan

La foto de cada sesión es el mejor registro en podología, estética y kinesiología. El problema no es sacarla: es encontrarla seis meses después y saber de quién era.

Por Equipo de Turnos Pro

En podología, estética, kinesiología o cualquier práctica donde lo que cambia se ve, la foto es mejor registro que cualquier descripción. Una imagen del pie de hace tres meses dice en un segundo lo que tres párrafos no logran.

El problema nunca es sacar la foto. Es que seis meses después está en la galería del teléfono, entre fotos de la familia y capturas de pantalla, y no hay forma de saber de qué paciente era.

Por qué la galería del teléfono no alcanza

  • No están atadas a nadie. Una foto de un pie es una foto de un pie: sin el nombre al lado no sirve como registro.
  • Se mezclan con todo lo demás y buscar una es imposible.
  • Si cambiás de teléfono o se te pierde, se van con él.
  • Son datos de salud de otra persona conviviendo con tus fotos personales, y eso es un problema aparte del práctico.

Qué hace que una foto sirva como registro

Tres cosas, y ninguna tiene que ver con la calidad de la imagen:

  • Que esté atada al paciente y a una fecha, no suelta en una carpeta.
  • Que se pueda sacar en el momento, desde el teléfono, sin pasos de más. Si hay que exportarla e importarla después, no se va a hacer.
  • Que se vea junto a la nota de esa misma sesión. La foto sin contexto es la mitad del registro.

El consentimiento no es un trámite

Una foto de una parte del cuerpo asociada al nombre y al teléfono de alguien es un dato sensible. En Argentina los datos de salud están alcanzados por la ley 25.326 y requieren consentimiento expreso de la persona.

En la práctica esto es más simple de lo que suena: alcanza con pedírselo y dejar constancia de cuándo. Lo que no corresponde es sacar fotos sin avisar, ni usarlas para otra cosa —una publicación, un antes y después en redes— sin volver a pedir permiso, que es un uso distinto del registro clínico.

Cuántas fotos y cuándo

No hay una regla, pero hay un criterio: sacá la foto cuando vas a querer compararla. Si el tratamiento es una secuencia, una por sesión. Si es puntual, antes y después alcanza.

Sacar de más no molesta si están ordenadas. Sacar de menos sí duele, porque la foto que falta es siempre la del momento en que algo cambió.

Un detalle técnico que importa más de lo que parece

Una foto de celular pesa entre cuatro y seis megabytes. Para una ficha alcanza con mucho menos, y la diferencia no se nota al mirarla pero sí al abrir el historial de un paciente con treinta sesiones en un teléfono con señal regular.

Cualquier sistema serio las reduce antes de guardarlas. Si el tuyo no lo hace, la ficha se va a volver lenta justo cuando tenga suficiente información como para ser útil.

En Turnos Pro sacás la foto desde el celular durante la sesión y queda en la ficha del paciente, con su fecha y junto a la nota. Es parte del plan Pro; la cuenta la abrís gratis.

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